Un viaje inolvidable
Era una tarde de
noviembre del 2015 cuando
después de salir
de la universidad muy emociona
por el gran
viaje que me esperaba,
llegue a casa para almorzar
con mi familia ,tenía el tiempo
exacto para hacer
mis maletas y alistar
todo lo necesario para el
viaje, estaba tan
contenta de viajar a la
selva uno de los
lugares que siempre quise conocer
y más aún si era junto a mis amigos(as)
de la universidad.
Era un largo viaje y para llegar a nuestro destino teníamos que
hacer pardas en distintos
lugares de sierra a selva , así
que requería llevar ropa abrigadora como también ligera, aliste
unas cuantas prendas solo lo
necesario para los
días del viaje.
Salí de casa a las
17:15 de la tarde exactamente para llegar a la universidad a las 18:00, hora que quedamos
para partir, al llegar a la
universidad, ya algunos de mis
compañeros y amigos se
encontraban ahí esperando a todos los demás que faltaban por llegar, todos
tenían esa alegría que se
notaba en sus rostros y
era emocionante sentir esa
sensación, tras unos pequeños inconvenientes
del momento, cerca de las 19:00 horas ,
dimos inicio nuestro viaje.
Éramos exactamente 16
personas viajando en una minivan que contratamos para hacer
todo el recorrido del viaje, todos
nos conocíamos y eso nos
hacía sentir en confianza y a tener comodidad, al salir de Arequipa
la alegría nos embargó, todos felices y emocionados coreábamos en
conjunto canciones y hacíamos bromas, en
esos momentos no existía el silencio y
eso era lo más emocionante.
Casi toda la noche nos mantuvimos despiertos, al amanecer legamos aun pueblito de puno llamado Macusani, era la primera
parada que hacíamos, en el cual teníamos que desayunar, antes de
bajar del carro nos abrigamos, bajamos y realmente el frio era fuerte, buscamos un lugar donde desayunar, recorrimos unas
cuantas calles hasta encontrar un lugar, después de desayunar abordamos la minivan y continuamos con el viaje en el camino se apreciaba hermosos paisajes, tomamos fotos, grabamos, etc.
Por
cada lugar que pasábamos era mágico, todo era nuevo para nosotros, pasaban las horas y ya era más
del medio día y el cambio de
clima se sentía, era más cálido, era perfecto, el paisaje que
apreciábamos era más hermoso, al menos
para mí y mis amigas
así lo era, los hermosos árboles y montañas gigantes se observaban
a lo largo del trayecto, luego de unas horas llegamos a otro pueblo de la selva ,aproximándonos a Puerto Maldonado,
cerca de las 17:30 horas llegamos, todos teníamos hambre porque hasta
entonces aun no habíamos almorzado, antes de almorzar teníamos que buscar
hospedaje, recorrimos e
lugar hasta encontrar
uno que tuviera donde estacionar la
minivan, luego de media hora
aproximadamente encontramos uno donde hospedarnos todos y así fue, para suerte de
mis amigas y la mía encontramos
una habitación con cuatro camas, fueron momentos de felicidad realmente inolvidables.
Junto con todos mis
compañeros quedamos en reunirnos luego de
una hora para ir a
comer y a pasear, luego de ducharnos y cambiarnos, salimos al frente del
hospedaje había un mercado donde comimos una comida extraña que tenía pollo
dorado, yuca, rocoto y entre otros ingredientes, era realmente delicioso, conversamos con la
señora que nos atendió y nos advirtió
que anduviéramos con mucho cuidado que la ciudad era
peligrosa, la verdad es que si nos asustamos un poco y regresamos al
hotel donde esperábamos al otro grupo
que habían ido a comer a otro lado, en una habitación nos
encerramos todas las chicas
hasta que los chicos regresen, entablamos comunicación entre todas, nos
tomamos fotos, fue uno de los tantos momentos hermosos que pasábamos juntas,
luego de un rato los chicos volvieron y nos reunimos todos
para ir
a conocer la plaza principal de
Puerto Maldonado, tomamos moto taxi para llegar hasta el lugar y cuando llegamos vimos árboles
que adornaban el lugar, eran arboles
de mango, cada cinco minutos
aproximadamente caía un fruto, recuerdo que
Alexandra mi amiga se puso a juntar mangos, la gran mayoría de mis
compañeros querían bailar, así que acudimos a una discoteca donde por pagar la
entrada nos dieron una vaso de caipiriña, todos brindamos por el momento, era
otro momento más por recordar.Bailamos hasta quedar
devastados, la música que escuchaban ahí
era diferente así que nos pareció
un poco extraño, hicimos pedidos al dj, hicimos que nos enviara saludos, la gente
que se encontraba nos miraban extrañados
porque se notaba que no éramos de ahí,
fuimos el centro de atención toda la
noche, cerca de las 1:30 de la madrugada
salimos del lugar rumbo a hospedaje, todos nos fuimos caminando, sentíamos un
poco de miedo ,ni conocíamos el lugar
pero no éramos un grupo pequeño así que
eso nos dio la seguridad para protegernos entre todos, llegamos al hospedaje
rendidos, al día siguiente teníamos
que estar listos para las siete de la mañana para partir al lugar que más queríamos conocer, Brasil, en el camino
bajamos en la reserva de San Gabán, el cima
era perfecto, caía garua, en la
reserva observamos diferentes animales
del lugar, hicimos grabaciones y volvimos al carro para continuar
con el viaje, en el camino observamos la cantidad de
árboles talados y la contaminación en ciertas partes, era triste ver como destruíamos la naturaleza, pero aun así se apreciaba el hermoso paisaje, y
por fin luego de unos largos minutos legamos
a Assis(Brasil).
¡Oh si era
emocionante!, el cielo estaba despejado pero había unas cuantas nubes, luego de unos minutos comenzó
a llover , así de la nada parecía un diluvio, las gotas
eran inmensas nos extrañamos tanto de lo diferente que era
el clima ahí que nos llenamos
de alegría y comenzamos a saltar y
mojarnos bajo la lluvia, en ese
instante no nos importaba nada más que disfrutar el momento, y ese fue el
día más
inolvidable.

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